Bucaramanga

Se ratifica la desconfianza de los bumangueses hacia los políticos

Abril 27 de 2015

Aún peor que la violencia intrafamiliar o los insoportables trancones viales en los que están inmersos los ciudadanos, la población del área metropolitana sostiene que sigue padeciendo los estragos que trae consigo la corrupción.

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En el área metropolitana de la capital santandereana se ratifica la desconfianza de la población hacia los funcionarios y los políticos.

Y es que la percepción de la ciudadanía sobre la falta de respuestas a sus necesidades de parte de los gabinetes es tan alta que, nueve de cada diez ciudadanos considera que “más de la mitad de estos servidores públicos son corruptos”.

Así lo reveló la más reciente encuesta de percepción ciudadana, elaborada por la Corporación Visionarios, del profesor Antanas Mockus.

Tal sondeo incluyó entrevistas a 2.849 personas, residentes en los cuatro municipios de Bucaramanga, Girón, Floridablanca y Piedecuesta.

Según ese sondeo “existe un creciente distanciamiento entre la gente y la institucionalidad pública”.

La información ratificó los recientes resultados de otra encuesta de cultura ciudadana, dada a conocer por el programa ‘Bucaramanga Metropolitana Cómo Vamos’, por medio de la cual la gente considera que la corrupción “sigue igual” e incluso ha aumentado sus peligrosos niveles.

Los resultados evidencian que tanto en la capital santandereana como en Girón, Piedecuesta y Floridablanca, las comunidades afirman que “los gobiernos y los Concejos se rajan en el tema de la transparencia”.

Un dato más: La desconfianza de los ciudadanos no es solo con los políticos; también se siente incredulidad acerca de la honestidad de la propia comunidad.

De hecho, en la misma encuesta, cinco de cada diez personas piensan que “la mitad de los ciudadanos también son deshonestos”.

¿Qué nos pasa?

Según el politólogo Julio César Acelas Arias, director del Observatorio Ciudadano de Santander, “es evidente que hay un desprecio de la comunidad por lo público”.

“A mí no me sorprende que la percepción de lo oficial sea tan negativa, porque la politiquería y el clientelismo alejaron al ciudadano de los entes oficiales, los relegaron y ya no los escuchan”.

Hoy día, quienes ejercen la gobernabilidad no son personas con ideales, “sino líderes de microempresas electorales que saben movilizar, en época de comicios, a la gente para ganar adeptos en las urnas. Una vez los electores votan por ellos, los abandonan a su suerte”.

“Esa es la mecánica: Seducen a los ciudadanos, se hacen elegir y luego les dan la espalda a quienes confiaron en sus propuestas”, agregó.

A su juicio, resulta paradójico que “mientras el Municipio y el Departamento viven sus ‘mejores momentos’ en cuanto a indicadores de economía se refiere, un tema como la desconfianza hacia la gobernabilidad siga ratificándose”.

“Yo diría que la creencia de que el funcionario es corrupto se enquistó en el imaginario de los ciudadanos”, añadió.

Para él, “la razón de la desconfianza es la deshonestidad a todo nivel, pues ella se da en muchas instituciones del Estado. Además, está la incapacidad de generar políticas públicas que resuelvan los problemas más graves del ciudadano de a pie”, expresó Acelas Arias.

“De todas formas, considero que la protesta de los ciudadanos que participan en estas encuestas es inactiva. ¿Por qué? Porque dicen que perciben la corrupción, pero no hacen algo para acabarla. Es decir, ese desprecio no genera cambios, pues siguen eligiendo a los mismos politiqueros”, puntualizó el experto.