Bogotá

Productividad y equidad, retos para la prosperidad urbana de Colombia

Octubre 31 de 2014

Por primera vez, ONU-Hábitat –agencia de las Naciones Unidas dedicada a los asentamientos humanos– mide la prosperidad de las ciudades, y Colombia se convirtió en el país pionero en aplicar este análisis para medir su progreso.

Por primera vez, ONU-Hábitat –agencia de las Naciones Unidas dedicada a los asentamientos humanos– mide la prosperidad de las ciudades, y Colombia se convirtió en el país pionero en aplicar este análisis para medir su progreso.
El organismo internacional calificó la productividad, infraestructura y conectividad vial, calidad de vida, equidad e inclusión y sostenibilidad ambiental en 23 ciudades del país. Aunque el equipo investigador quiso, no pudo incluir a otras urbes, puesto que no tienen información completa. (Lea también: 14 de cada 100 colombianos viven en tugurios).
“La falta de datos en las 33 ciudades restantes es preocupante porque donde no hay datos, no hay políticas públicas”, señaló Eduardo López Moreno, director de investigación de ONU-Hábitat.
El Índice de Prosperidad Urbana (IPU) se califica de 0 a 100, siendo 100 la mejor calificación. En este sentido, Bogotá es la de mejor desempeño, con 60,13 puntos, seguida por Medellín (58,13) y Bucaramanga (57,75). En el polo opuesto están Quibdó (36,65), Riohacha (41,85) y Florencia (44,29). El promedio del país está en 50,14.
Así, las ciudades más grandes y con más habitantes son las de mejores resultados. Llama la atención que Bucaramanga esté entre las tres primeras posiciones, muy por encima de otras más grandes como Cartagena, Cali y Barranquilla.
Justamente la capital santandereana es la que tiene un segundo mejor desempeño en productividad. Solo la antecede Bogotá. De acuerdo con el reporte, se debe a que tienen presencia de economías de aglomeración y un mercado lo suficientemente grande para impulsar el crecimiento.
En general, a más grande la ciudad, mayor su productividad, pero hay algunos casos preocupantes. Entre las ciudades de mayor tamaño, Cali es la más rezagada con poco más de 45 puntos, pese a la fortaleza de su sector industrial. No obstante, Cúcuta, Armenia y Santa Marta son las peor calificadas, con puntajes que oscilan entre los 30 y los 35 puntos.
“El hecho de que las ciudades pequeñas y medianas aparezcan como menos productivas da pautas claras de política pública. No hay que esperar que estas ciudades crezcan para hacerlas productivas”, dice el informe.
La cereza del pastel es la equidad y la inclusión social. Pese a informes anteriores de la ONU y de otras entidades que han señalado el mal desempeño del país en este aspecto (según el coeficiente de Gini), es el mejor calificado en el estudio.
En esto Bucaramanga también se destaca, con 72,21 puntos, por encima de Bogotá (70,06), Tunja (67,22), Ibagué (66,65) y Villavicencio (65,45). Pero en general, la Costa Atlántica (Riohacha, Sincelejo, Santa Marta, Cartagena, Barranquilla, etc.), Cúcuta y Quibdó son las que tienen los mayores desafíos.
El reporte, concluye que “cuando se contrastan estos avances con la productividad, es evidente que el gran reto de Colombia es introducir a la población beneficiaria de los programas sociales en procesos de generación sostenible de ingresos”.
En general, ONU-Hábitat es optimista. “Los resultados de las ciudades son muy homogéneos y eso es algo que no pasa en otros países, en los que las disparidades urbanas son enormes. Colombia tiene grandes oportunidades”, puntualizó López.
Clave en el posconflicto
Para ONU-Hábitat, la prosperidad de las ciudades es la prosperidad de la nación, pues en Colombia, más del 40 por ciento de la población vive en centros urbanos y se espera que la cifra se duplique para el 2050.
Y esto es, en opinión de López, “clave para planear las acciones para el posconflicto, pues con esta información se trazan objetivos que conviertan a las ciudades en polos de sostenibilidad. El país debe articular las políticas urbanas con las rurales, sobretodo ahora. Si la prosperidad no se distribuye, no habrá fin del conflicto”.
En general, de las 23 ciudades estudiadas, 17 tienen calificaciones de entre 55 y 60, lo que significa, de acuerdo con López, que la planeación obedece a intereses políticos o económicos y no a las necesidades de la ciudadanía. “El mensaje es que las urbes están en capacidad de mejorar la calidad de vida de sus habitantes. Colombia debe y puede avanzar”, puntualizó López.
Bogotá se raja por su deficiente malla vial
En términos de infraestructura y conectividad, Medellín (65,51 puntos), Pereira (62 puntos) y Manizales (61,26 puntos) son las mejor calificadas. El promedio nacional es de 52,73.
ONU-Hábitat contempló indicadores como la calidad de vivienda el acceso a servicios públicos y a tecnologías de la información y la comunicación (TIC), movilidad y conectividad urbanas (vías).
Sorprende que Bogotá descienda hasta la posición 12, por debajo del promedio nacional, con apenas 52,66 puntos, justo por debajo del promedio nacional. La principal razón, según López Moreno, tiene que ver con la malla y la infraestructura vial. “El número de intersecciones y vías es inadecuado para el tamaño de la población. Es posible que algo haya fallado en la planeación de la ciudad”, dijo López Moreno.
Esto supone para la capital del país grandes desafíos, pues tiene un déficit presupuestal de 10,5 billones de pesos para poder actualizar la malla vial. Además, Bogotá y la Nación aún buscan vías para financiar el metro pesado, que costará 15 billones de pesos, y la continuidad de la construcción de troncales de TransMilenio?.
De otro lado, Barranquilla es la ciudad de mayor población con el peor desempeño, con una calificación de 52,02.
Pero nuevamente, se rajan Quibdó (33,98), Riohacha (44,46) y Montería (46,12).
Es clave avanzar en este aspecto clave, pues la conectividad es la que permite el avance de otros indicadores hacia la prosperidad.